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Acatisia: qué es, síntomas y por qué la producen algunos medicamentos

3 oct
3 min de lectura

La acatisia es una sensación intensa de inquietud interna que empuja a moverse sin parar. Quien la vive siente que no puede quedarse quieto, aunque quiera. En la mayoría de los casos aparece como efecto secundario de algunos medicamentos, sobre todo ciertos antipsicóticos y, con menos frecuencia, algunos antidepresivos. Es tratable, pero hay que reconocerla y conversarla con el médico que indicó el tratamiento.


Qué es la acatisia

La palabra viene del griego y significa, más o menos, "no poder sentarse". Es un trastorno del movimiento que combina dos cosas: una incomodidad subjetiva, que se siente por dentro, y movimientos repetidos que se ven por fuera. La persona no se mueve por gusto ni por nerviosismo común. Se mueve porque quedarse quieta le resulta casi insoportable.

Puede aparecer en los primeros días o semanas después de iniciar un medicamento o de subir la dosis. Esa forma se llama acatisia aguda. Con menos frecuencia aparece después de meses de tratamiento (acatisia tardía) o al bajar o suspender un fármaco.


Síntomas de la acatisia

Los síntomas pueden ser sutiles al comienzo y confundirse con ansiedad o con el mismo cuadro que se está tratando. Algunos de los más comunes son:

  • Sensación de inquietud interna, como si el cuerpo pidiera moverse.

  • Dificultad para estar sentado o de pie en un mismo lugar.

  • Balancearse, cruzar y descruzar las piernas o mover los pies constantemente.

  • Caminar de un lado a otro, sobre todo al estar en reposo.

  • Irritabilidad, angustia o tensión que antes no estaban.

  • Problemas para dormir por no poder quedarse quieto en la cama.


Un detalle importante: la acatisia suele hacer que la persona se sienta peor emocionalmente. Por eso a veces se interpreta como un empeoramiento de la ansiedad o de la depresión, cuando en realidad es un efecto del medicamento.


Persona caminando por un camino rodeado de pasto en un día soleado

Por qué la producen algunos medicamentos

No se conoce del todo el mecanismo, pero la explicación más aceptada tiene que ver con la dopamina. Muchos antipsicóticos bloquean receptores de dopamina en zonas del cerebro que regulan el movimiento. Ese bloqueo puede generar efectos llamados extrapiramidales, y la acatisia es uno de ellos. También participan otros sistemas, como la serotonina y la noradrenalina.

Los medicamentos que con más frecuencia se asocian a acatisia son:

  • Antipsicóticos, tanto los más antiguos como algunos de nueva generación.

  • Algunos antidepresivos, especialmente al inicio o al aumentar la dosis.

  • Ciertos fármacos para las náuseas, como la metoclopramida.

  • Otros medicamentos que actúan sobre la dopamina.


El riesgo depende del fármaco, la dosis, la velocidad con que se ajusta y la sensibilidad de cada persona. No todas las personas que toman estos medicamentos la presentan.


Qué hacer si crees que tienes acatisia

Lo primero es no suspender el medicamento por tu cuenta. Cortar un tratamiento de golpe puede provocar síntomas de retirada o una recaída del cuadro de base. Lo correcto es contactar pronto a tu psiquiatra o al médico que te lo indicó y contarle qué estás sintiendo y desde cuándo.

El médico evaluará si se trata de acatisia o de otra causa. Según el caso, puede ajustar la dosis, cambiar a otro medicamento o indicar un tratamiento para aliviar el síntoma. Muchas veces, con un buen ajuste, la acatisia mejora de forma importante.

Mientras tanto, puede ayudar anotar cuándo aparecen los síntomas, en qué momento del día tomas el medicamento y cualquier cambio reciente en la dosis. Esa información facilita la evaluación.

Señales de alarma

La acatisia intensa se ha asociado a mayor angustia, impulsividad y, en algunos casos, a pensamientos de hacerse daño. Si tú o alguien cercano tiene ideas suicidas o siente que no puede mantenerse a salvo, acude a un servicio de urgencia o llama al *4141, la línea de prevención del suicidio del Ministerio de Salud. Terapéuticamente no atiende urgencias.


Preguntas frecuentes

¿La acatisia es lo mismo que la ansiedad?

No. Pueden parecerse, porque ambas generan inquietud. Pero en la acatisia la necesidad de moverse es muy marcada y suele estar ligada al inicio o cambio de un medicamento. La evaluación médica ayuda a diferenciarlas.

¿La acatisia es permanente?

En la mayoría de los casos no. La acatisia aguda suele mejorar al ajustar o cambiar el medicamento. Las formas tardías pueden durar más y requieren un seguimiento cercano con el especialista.

¿Puedo dejar el antipsicótico si me provoca acatisia?

No lo suspendas sin indicación médica. Habla cuanto antes con tu psiquiatra. Hay varias alternativas para manejar este efecto sin dejarte sin tratamiento.


En Terapéuticamente contamos con psiquiatría para adultos que puede revisar tu tratamiento, evaluar efectos secundarios como la acatisia y buscar contigo el ajuste más adecuado. Si necesitas una evaluación, puedes agendar tu hora de forma presencial u online.

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