La adultez joven es una etapa de transición y consolidación, donde las relaciones y las construcciones de género juegan un papel central en la formación de la identidad. Desde la perspectiva del relacional, combinado con un enfoque de género, esta fase de la vida se entiende como un período en el que las interacciones pasadas y presentes, junto con las normas y expectativas de género, moldean profundamente el sentido del yo. El autoconocimiento, en este marco, se convierte en