Pataletas: cómo acompañar sin perder la calma
- Benjamin Rabanales
- 13 ene
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 5 horas
Las pataletas pueden convertirse en uno de los momentos más desafiantes de la crianza. Aparecen en el supermercado, antes de dormir, cuando algo no resulta como el niño o la niña espera… y muchas veces nos toman desprevenidos, cansados o sin saber cómo reaccionar.
Si alguna vez sentiste que “ya no sabes qué más hacer”, no estás solo o sola. Las pataletas no hablan de una mala crianza, sino de emociones que todavía no saben expresarse con palabras.

¿Qué son las pataletas y por qué ocurren?
Las pataletas son explosiones emocionales intensas que suelen aparecer en la infancia, especialmente entre los 2 y 6 años. No son manipulaciones ni desafíos conscientes: son una respuesta a la frustración, el cansancio, el hambre o la dificultad para regular emociones muy intensas.
En esos momentos, el cerebro infantil aún no cuenta con las herramientas necesarias para calmarse solo. Por eso, el acompañamiento adulto es clave.
Pataletas y emociones: lo que tu hijo o hija intenta decir
Detrás de una pataleta suele haber un mensaje que no logra expresarse de otra forma:
“Esto es demasiado para mí”
“No entiendo lo que siento”
“Necesito ayuda para calmarme”
Cuando miramos las pataletas desde esta perspectiva, cambia el foco: no se trata de “controlar la conducta”, sino de acompañar la emoción.
Cómo acompañar las pataletas sin perder la calma
No siempre es fácil, pero estas estrategias pueden ayudar:
1. Regula primero tu emoción
Antes de intervenir, respira. Tu calma será el ancla emocional que tu hijo o hija necesita. No es necesario hablar mucho: la presencia tranquila comunica seguridad.
2. Valida lo que siente, aunque no estés de acuerdo
Validar no es ceder. Frases como “veo que estás muy enojado” o “esto te frustró mucho” ayudan a que la emoción empiece a bajar.
3. Evita razonar en pleno estallido
Durante las pataletas, el cerebro emocional está al mando. Las explicaciones largas suelen no funcionar en ese momento. El diálogo puede venir después.
4. Pon límites claros, con tono firme y amable
Acompañar no significa permitir todo. Se puede decir “no puedo dejar que pegues” mientras sigues disponible emocionalmente.
Errores comunes al enfrentar las pataletas
Algunas reacciones, aunque comprensibles, suelen intensificar la situación:
Gritar o amenazar
Minimizar lo que siente (“no es para tanto”)
Castigar la emoción
Retirarse emocionalmente
Las pataletas no se resuelven desde el miedo, sino desde la conexión.
¿Cuándo las pataletas indican que necesitamos apoyo profesional?
Es recomendable buscar orientación si:
Las pataletas son muy frecuentes o intensas
Duran mucho tiempo y no disminuyen con el acompañamiento
Afectan significativamente la vida familiar o escolar
Sientes que como adulto ya no sabes cómo responder
Pedir ayuda no es un fracaso, es una forma de cuidado.
Acompañar las pataletas también es cuidar el vínculo
Cada pataleta es una oportunidad —difícil, sí— para enseñarle a un niño o niña que sus emociones importan y que no está solo cuando se siente sobrepasado.
En Terapéuticamente, acompañamos a familias en estos procesos, ayudándolas a comprender lo que ocurre y a construir herramientas emocionales que sostengan el día a día.
