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¿A qué edad se diagnostica el autismo?

3 oct
3 min de lectura

El autismo, o trastorno del espectro autista (TEA), se puede diagnosticar de forma confiable desde alrededor de los 18 a 24 meses, aunque algunas señales pueden notarse antes del primer año. Aun así, muchas personas reciben el diagnóstico más tarde: en la edad escolar, en la adolescencia o incluso en la adultez. Nunca es tarde para evaluar, pero detectarlo temprano permite acceder antes a apoyos que favorecen el desarrollo.


A qué edad se detecta el autismo

El TEA es una condición del neurodesarrollo que está presente desde el nacimiento, pero sus características se van haciendo visibles a medida que el niño crece y aumentan las exigencias sociales y de comunicación.

En general, las familias notan las primeras diferencias entre los 12 y los 24 meses. Las guías internacionales recomiendan hacer tamizaje de autismo en los controles pediátricos de los 18 y 24 meses. Cuando las características son más sutiles, como ocurre en niños con buen desarrollo del lenguaje o en muchas niñas, el diagnóstico suele llegar más tarde.


Señales tempranas según la edad

Cada niño tiene su propio ritmo, y una señal aislada no significa autismo. Lo importante es observar el conjunto y si se mantiene en el tiempo.

Antes de los 18 meses

  • Poco contacto visual o sonrisa social limitada.

  • Responde poco cuando lo llaman por su nombre.

  • No señala con el dedo para mostrar cosas que le interesan.

  • Poco balbuceo o pocos gestos, como decir adiós con la mano.

  • Pérdida de palabras o habilidades que ya tenía.


Entre los 2 y 3 años

  • Lenguaje que se retrasa o se usa poco para comunicarse con otros.

  • Repetir palabras o frases (ecolalia).

  • Poco interés en jugar con otros niños.

  • Juego repetitivo, como alinear objetos o girar ruedas.

  • Mucha dificultad con los cambios de rutina.

  • Reacciones intensas a ruidos, texturas o luces.


En edad escolar

  • Dificultad para hacer o mantener amistades.

  • Problemas para entender bromas, ironías o reglas sociales implícitas.

  • Intereses muy intensos y específicos.

  • Conversaciones centradas en sus propios temas.

  • Rigidez frente a cambios y crisis ante situaciones nuevas.



Niña jugando con una cámara de juguete de colores

Diagnóstico en adolescentes y adultos

Muchas personas llegan al diagnóstico en la adolescencia o la adultez. Suele pasar cuando las características son más sutiles o cuando la persona aprendió a "camuflar" sus dificultades imitando a otros, algo frecuente en mujeres.

A veces la consulta inicial es por ansiedad, depresión, agotamiento o problemas en las relaciones, y en la evaluación aparece el autismo como base. Recibir el diagnóstico de adulto puede ayudar a entenderse mejor, a pedir ajustes en el estudio o el trabajo y a buscar apoyos adecuados.


Cómo se hace el diagnóstico

No existe un examen de sangre ni una imagen cerebral que diagnostique el autismo. El diagnóstico es clínico y lo realiza un especialista, como un psiquiatra infanto-juvenil o un neurólogo, a partir de una entrevista con la familia, la observación del niño y la historia de su desarrollo.

El test ADOS-2 es una herramienta de observación estandarizada que apoya este proceso. Tiene módulos para distintas edades y niveles de lenguaje, y puede aplicarse desde los 12 meses hasta la adultez. Es un complemento a la evaluación clínica, no un diagnóstico por sí solo.

Una evaluación completa suele incluir también la revisión del lenguaje, del nivel cognitivo y de aspectos sensoriales y motores. Esto es importante porque el autismo puede coexistir con otras condiciones, como el TDAH o la ansiedad. Con esa información, el equipo puede proponer un plan de apoyo ajustado a cada niño y a su familia.


Preguntas frecuentes

¿Se puede diagnosticar el autismo antes de los 18 meses?

Se pueden detectar señales de alerta antes del año y comenzar una evaluación. Un diagnóstico más estable suele hacerse entre los 18 y 24 meses, aunque en algunos casos se requiere seguimiento para confirmarlo.

¿Si mi hijo habla bien, puede tener autismo?

Sí. Muchos niños autistas tienen buen lenguaje, pero muestran diferencias en cómo lo usan para comunicarse, en la interacción social o en sus intereses. Por eso a veces el diagnóstico llega más tarde.

¿Qué hago si sospecho que mi hijo tiene autismo?

Conversa tus dudas con su pediatra y pide una evaluación con un especialista. No es necesario esperar a tener certeza para consultar. Actuar temprano permite iniciar apoyos como terapia ocupacional o fonoaudiología mientras se completa la evaluación.


En Terapéuticamente realizamos evaluaciones de autismo con nuestro equipo de psiquiatría infanto-juvenil, aplicamos el test ADOS-2 y acompañamos a niños, adolescentes y familias con psicología infanto-juvenil.

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